¿Has visitado una marmolería? Es un lugar bien interesante donde se trabajan las piedras naturales. Desde la época clásica que existen los talleres en distintas partes del mundo y se mantienen hasta el día de hoy. Hay gran variedad, grandes, medianos y pequeños. Quienes trabajan ahí son verdaderos artistas.
Muchas de las grandes marmolerías, son empresas familiares que comenzaron hace varios años, y se han mantenido en el tiempo, adaptándose a los nuevos cambios y transmitiendo sus conocimientos de generación en generación. Algunas incluso desde 1920.
En Chile, la gente que ha permanecido por más muchos años en este rubro, nos ha ido contado sus anécdotas que quisimos reunir para que conozcan la historia que hay detrás de este gran oficio.

Cuando aparecieron leyes que prohibieron importar mármoles al país, hubo que buscar materia prima nacional. Ahí se comenzó con la extracción de Travertino Chileno, en el norte del país.
Una de las historias que nos contaron es que, cercano a los años 70, cuando se pudo volver a traer mármoles, se mandaban a comprar por carta. Se acercaban a la Embajada de Italia, para pedir ayuda con la traducción, y esperaban meses antes de recibir una respuesta. Cuando llegaba la carta de vuelta, recién se podía comenzar el negocio.
La primera importación grande de mármol de unos 100 metros, llegó la mitad roto. ¡Fue terrible! Pero, como en Chile estaba empezando el amor por el mármol, ¡se logró vender todo! Al cortar y pulir, lograron aprovechar el material. Con el tiempo, viajar se hizo más accesible y ya en la ciudad de Carrara, se pudieron afinar detalles para el envío.

Otra marmolería, cuenta que hubo un tallador artista, que lo trajeron especialmente desde Italia para realizar unos trabajos de restauración de esculturas en Chile. Este artista –considerado prodigio- al presentar sus honorarios, no fue aceptado. Dicen que llegó a llorar porque no era entendido su trabajo. Con el tiempo, fue demostrando su talento y fueron valorando este gran arte.
Otros cuentan que comenzaron sólo con un martillo y cincel, realizando altares, columnas y estatuas. Y otros que se han dedicado al rubro de los cementerios, siguen con sus marmolerías, donde realizan trabajos de tallado, que son un arte también.
Y así, hay distintas historias que hacen de este trabajo algo muy valioso y mantenido a través de los años. Hay grandes máquinas que cortan y pulen, pero gran parte de ese trabajo se hace a mano. Tiene un gran valor agregado, ya que es impresionante lo que logran hacer con sus manos. En una próxima nota, te mostraremos algunos trabajos ☆.

